domingo, 22 de septiembre de 2013

CREO QUE NO TE CONOCES

Llevas conviviendo contigo toda tu vida y a veces eso es demasiado tiempo. Siempre estás ahí cuando cometes un error, eres el único que sabes todos tus pensamientos, todos tus sueños, todas tus frustraciones. Por suerte los demás por mucho que se esfuercen no pueden conocerte tanto como lo haces tú mismo… ¡o quizá no!



Muchas veces no nos conocemos también como creemos. No vale con estar delante y participando de todas tus experiencias vitales, para saber exactamente de lo que eres capaz. Casi siempre esto va en nuestra contra. Nos hemos visto cometer mil y un errores. Hemos comprobado cómo podemos realizar acciones no del todo bondadosas sin ninguna excusa aparente. Y esto no nos lo perdonamos.


“Perdónate, la perfección no existe, sólo existe la mejora continua”


Es cierto, que también hemos conseguido grandes logros y ayudado a muchas personas de nuestro entorno, y estoy seguro que estas acciones superan a las nefastas. Pero nuestra esencia autocrítica, no opina lo mismo. Ella sólo ve lo negativo, lo positivo lo olvida instantáneamente. Estamos diseñados para sobrevivir, nuestro instinto de supervivencia quiere evitar que cometamos los mismos errores del pasado por esto nuestra memoria retiene más nuestros actuaciones negativas que las positivas, pero esto tiene efectos secundarios.  Tener tan presentes los errores puede ir minando la confianza en ti mismo, puede hacer que vea una imagen de ti mismo muy desvirtuada y totalmente negativa.

Para evitar esto es necesario tener presente nuestros éxitos, nuestras grandes labores, nuestras conductas más positivas. Estos refuerzos positivos son interesante tenerlos presentes más a menudo que de vez en cuando, sino caeremos en el error de creernos peor de lo que realmente somos,  mientras que la opinión de los que nos rodean seguramente no sea la misma…




Sorprendente el experimento del vídeo.


¿Qué piensas sobre ti? ¿Cómo te defines? ¿Cómo te ves? ¿Cómo te ven los demás? Son preguntas que todos nos tendríamos que hacer de vez en cuando.

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